Edward Andrews Gerda. Presentación de líneas de investigación

Edición

2019

Podemos introducir un relato enfocado desde el fracaso, en concreto desde el naufragio de la esperanza. Reconozco que antes reivindicaba una manera de pensar acerca de la esperanza como un compromiso ético a la hora de reorganizarse con respecto a los demás en la búsqueda de una transformación social. (el pasado reciente, enfocaba el concepto del fracaso como lugar dónde “resistir” pero siento que este término resulta demasiado categórico). Sin embargo, ahora me pregunto cómo reconocer y localizar los lugares de privilegio, cómo hacer frente a la creciente sensación de abrumo y qué hay después de la esperanza. Prevalece una sensación de haber superado y/o abandonado la esperanza como compromiso ético, pero el deseo de cambio perdura. ¿Ha llegado la hora de actuar? ¿Cuál es la alternativa a la resignación cínica y el optimismo ingenuo? ¿Es posible perder el idealismo de la esperanza para intentar alcanzar el conocimiento compartido y tantear una relación nueva con la vida, la cultura, la experiencia y el placer? La formulación de estas preguntas podría anunciar otra actitud política, pide otra gramática de posibilidades y quizás exprese un deseo básico de vivir la vida de otro modo.

Empleo propuestas multidisciplinares para referirme a estas cuestiones a través del análisis de temas sociales de actualidad, el lugar y la historia. Pretendo crear situaciones o eventos (que es como prefiero llamarlos) sutilmente aderezados de Romanticismo pragmático colectivo (la esperanza y su pérdida) en los que exploro la relación anfitriona/invitada no solo para reflexionar acerca de los a veces esquivos lugares de privilegio tan particulares en estos contextos, sino también jugar con la posibilidad de intentar activar y desactivarlos. Mediante una gama de estrategias que plantea la esperanza como quimera, organizo eventos que van desde el espiritismo, pasando por la suerte, hasta las negociaciones contractuales.